El equipo

El equipo

A veces...

Lo más divertido de la vida es el no saber el qué te deparará el futuro, ¿verdad? ~Eria Jumps

(Esta historia es ficticia, o al menos según Junie; Eria aún se opone completamente a esta idea...)

Golden Podium es un proyecto tanto escrito como dibujado que lleva en pie desde 2012. Tenemos una novela, dibujos, tiras... ¡y hasta un Motion Book! #goldenpodiumcomic

21 jul 2026

127. Viviendo un sueño

 Capítulo 127

No estaba dispuesta a darle mucho trote a mi equipo a pesar de que a ellos no les parecía mal ponerse a celebrar, así que decidí dejarles el resto del día libre y vernos con los del H-45 por la noche, en una hamburguesería a la que solíamos ir para montar las reuniones de equipo. Había que ir un poco a hurtadillas para que los entrenadores no nos pillasen y nos mirasen mal por no seguir la dieta de la academia, pero era la mejor opción que teníamos.

La cena fue todo lo tranquila y apacible que pudo ser dentro de lo que se esperaba con Legend y Yureka compartiendo mesa. Cada vez que soltaban un chillido o una risa fuerte, le lanzaba una mirada a Etsu, pero no lo vi molesto en ningún momento: estaba en la otra esquina de la mesa hablando apaciblemente con Tael y la distracción lo mantenía bastante animado.

Sólo por si las moscas, avisé de que nos iríamos antes. Mi equipo quiso protestar, pero a los pocos minutos ya estaban todos contagiándose los bostezos. Después de todo lo de aquel día, quería que se fuesen a dormir temprano.

Caminando de vuelta a la academia, nos apelotonamos en varios grupos para hablar de cosas distintas. Yo me acerqué a Tornado y, durante la charla, nos acabamos quedando rezagados.

-¿Y te dejan participar en este grupo a pesar de lo que tienes? -le pregunté.

-Sí... yo mismo lo pedí. Fue una cabezonería mía, y tampoco me arrepiento: este cacharro es bastante sofisticado. Me lo hicieron los de Golden Podium a medida.

-Y... -dudé antes de indagar-, ¿por qué? Es decir...

-Bueno... -él también dudó- a mí no me importa contarlo. ¿No te voy a incomodar?

Pero yo estaba decidida a escucharle, así que él, tras mi seña, comenzó.

-Correr, ha sido desde siempre mi pasión. Nunca he sido el más rápido, pero podría haberme pasado horas y horas corriendo sin cansarme y sin aburrirme de correr. Por eso, que aquel día de playa con mi familia que parecía tan perfecto acabase así... me pilló totalmente por sorpresa. Al parecer, el coche acabó tan mal que no lo pudieron reparar.

"Reconozco que cuando me desperté estaba desilusionado, pero siempre he sido un chaval optimista. Por eso, tras haber encajado el susto, me sentí un poco más fuerte, y se me ocurrió que quizás pudiera hacer como en las películas y convertir todo aquello en... ¿una bonita historia de superación? Luego me pareció una bobada, pero estaba aburrido allí tumbado en la cama del hospital, y no tenía otra cosa que hacer que reflexionar.

Entonces vinieron a visitarme aquellos hombres de esmoquin. No sabía quiénes eran ni qué querían de mí, pero al parecer llevaban observándome durante un tiempo, incluso antes de todo lo que había pasado. Cuando uno de ellos comenzó a hablar, se me olvidó por completo todo lo malo que abarcaba mi situación. Acepté su oferta sin pensármelo dos veces, desbordado por la emoción.

El trato que me ofrecieron me pareció más que justo: si yo me unía a Golden Podium, ellos se encargarían de amortizar todos los gastos necesarios para que yo volviera a correr. Y así, tras una serie de apaños a los que me adapté sin problemas, acabé firmando el mejor acuerdo al que he llegado en toda mi vida."

Cuando terminó, me di cuenta de que no sabía qué responder. ¿"Debió ser duro"? ¿"Menuda historia"? ¿"Parece una película"? Después de unos segundos de silencio, Tornado detuvo mi rápido movimiento de ojos con una risa que rompió el hielo.

-A esto me refería con lo de que no quería incomodarte.

-¡No, no me incomodas! -agité las manos-. Simplemente estaba... pensando.

-Ya, es todo surrealista -me ayudó-, pero no quiero que nadie se compadezca de mí. Lo que quería decir era que, no sé... Estoy viviendo un sueño. Y todo gracias a Golden Podium.

-Sí... miré a los demás con nostalgia-. Yo también estoy viviendo un sueño, pero...

-¿Pero?

Le conté por encima lo que había pasado con mi abuelo y algunas de mis inquietudes. ¿Y si acababa como él? ¿Y si alguien de mi equipo acababa como él?

-Es curioso -reflexionó-. Para ti Golden Podium es una bendición, pero también es una maldición.

-¡Sí, es exactamente eso! Da gusto que lo hayas entendido tan bien.

-Bueno, sólo trataba de verlo desde mi perspectiva. Y, respecto a ese asunto que te preocupa... -miró a mi equipo y, después, al suyo-. Quizás no soy el más adecuado para decirlo porque no soy el capitán de mi equipo, pero si tú quieres estar aquí y los demás también, yo seguiría adelante. Hay que pensar en lo que uno puede ganar y no preocuparse por cosas que no han pasado, ¿no? No podemos saber lo que nos va a traer el futuro.

-Claro -miré a su equipo y, después, al mío-. Acabo de recordar algo que yo solía decir. Cómo puedo ser tan idiota...

-Venga, no te machaques así. ¿Qué pasa?

Contemplé a todo mi equipo: Mia, Jetwick, Imala, Etsu, Mirta, Teck, Bobby y Delmet. Esos eran ellos. Luego, me giré a él y le sonreí.

-Que ir descubriendo el futuro viviendo el presente es, en realidad, la forma de la que me gusta vivir -me reí, posiblemente de mí misma-. Porque no saber lo que te va a deparar el futuro es, o eso creo, lo mejor que tiene la vida.